Crónica de “Emprender después de los 50”

Experiencias contadas por BDK

(Extracto de articulo publicado por el IIES)

La vivencia emprendedora Santiago Alarcón, ingeniero técnico industrial, que era directivo en España de Juniper (multinacional dedicada a sistemas de redes y seguridad), al que de la noche a la mañana despidieron de la empresa, junto al 10% de la compañía.

Estudiando el panorama laboral y empresarial, consideró la opción de crear una empresa. Alarcón ya tenía experiencia con pequeñas empresas, algunas de las cuales habían funcionado bastante bien, como una de actividades de squash, otra de representación artística y otra de energías renovables. Pero en este caso era EL proyecto, LA empresa.

Optó por seguir en el sector de las TIC, en el que había trabajado siempre, y que iba “a seguir creciendo”. Su empresa se denominó BDK (Business Development and Knowledge, Conocimiento y Desarrollo de Negocio). Descubrió que había algunas oportunidades relacionadas con la enseñanza superior, en concreto con tesis que no habían podido convertirse en empresas y que estaban “guardadas en el cajón”. También observó que las empresas de fabricación y los integradores y distribuidores necesitaban ayuda para el desarrollo de negocio.

Buscó “compañeros de viaje”, muchos procedentes también de Juniper, y desarrolló un proyecto que cubriera todas estas demandas. “La edad solo es importante si eres un queso o un vino“, insistió. “Hay vida a partir de los 50“. Su empresa le da “valor a la experiencia para ser eficaces“.

“Uno de los servicios que está teniendo bastante tirón”, señaló, “es el Ad Interim Management (Gestión Interina): Nos contratan para que lideremos proyectos en los que hay un alto riesgo, por nuestra flexibilidad y alta capacidad de gestión”.

Además, relacionan a las pymes con la universidad para contratar becarios, “algo que ni se plantean y creen que es cosa de multinacionales”.

En cuanto a las retribuciones, Alarcón explicó que a las empresas de recién titulado a veces “hay que darles ideas de cómo te van a pagar”, y aplican fórmulas como tener un porcentaje del accionariado, o de las ventas. “Nosotros les damos algo que ellos no ven con sus análisis. El “qué pasa si no”.

A continuación, Gil Durante, del IIE, recalcó tres aspectos básicos para emprender a una edad madura: “Actualizar la experiencia”, formándose, no viviendo del pasado; “aprovechar la red de contactos, de la mucha gente conocida a lo largo del iempo; conocemos más gente de la que pensamos”; y, por último, buscar los valores añadidos que se pueden aportar a una determinada empresa.

En el turno de preguntas y respuestas, Martín explicó que la inversión necesaria en su caso fue sobre todo de tiempo, porque no tenían oficinas físicas, y daban los cursos en la oficina o casa del cliente. “Sí tuve que pagarme algunos cursos, pero en proporción fue mucho más el tiempo”. Alarcón bromeó diciendo que se gastó “más en comidas” que en montar la empresa, debido a la importancia de recuperar y ampliar su red de contactos. “Si tienes una idea, compártela, no te la va a quitar nadie”. También dijo Alarcón que montar una empresa “es fácil”, y que no en vano hay 1,7 millones de ellas en España.

Martín apuntó que poner conocimiento accesible a los demás no es caro: “publicar un e-book requiere una inversión mínima y te puede dar un buen dinerito”, por ejemplo. “Otra cosa es el tiempo”.

Tanto Alarcón como Martín, al igual que Káiser, coincidieron en la importancia de trabajar en equipo. “Yo podía haber ido solo, centrándome en lo que conocía, pero preferí hacer programas más amplios contando con gente”, dijo Martín. “La única forma de ir más deprisa es conjuntarte“, añadió Alarcón.

Carlos Gómez Abajo

Fuente: IIES
Artículo completo: Emprender a partir de los 50 poniendo en valor la experiencia y la red de contactos.

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